Abril hace lo que le da la gana: una mezcla de sol, viento y lluvia no es nada inusual en esta época del año. Lo que a unos les pone de los nervios, a otros les hace muy felices. Porque no solo los agricultores de esta zona, sino también la familia Andrade, que cultiva café desde principios del siglo XX en las tierras altas de la región del Cerrado Mineiro, en Minas Gerais (Brasil), dependen de esta mezcla de lluvia, sol y calor, ya que garantiza las mejores condiciones de crecimiento: A una altitud de 1100 m, las bayas de café maduran sin gran esfuerzo y se convierten en la base para disfrutar de un café de alta calidad. El respeto por la naturaleza y la protección del hábitat natural de plantas y animales siempre han sido la máxima prioridad para los hermanos Andrade.
En cuanto al sabor, este café dulce e intenso es una sinfonía increíblemente rica de aromas con notas de frambuesa, rosa, algodón de azúcar y mucho más. Así que, si quieres prepararte para tu próxima visita a la feria o al parque de atracciones, o simplemente quieres disfrutar de la vida dulce, con este café has dado en el clavo.
Este año, con mucha suerte, hemos conseguido un pequeño lote del café más premiado de la categoría «Brazil Naturals».